Ascensores / 16 noviembre 2021

¿Qué diferencias hay entre un ascensor de hasta 0,15 m/s y un ascensor de más de 0,15 m/s?

Los hasta ahora conocidos como elevadores unifamiliares o domésticos, pasaron a denominarse ascensores con la Instrucción Técnica Complementaria (ITC) del 2013.
A fin de que quede lo más claro posible, en este artículo diferenciaremos entre dos grandes grupos de aparatos en función de su velocidad; por un lado, los elevadores (velocidad no superior a 0,15 m/s) y, por otro, los ascensores (velocidad superior a 0,15 m/s), aunque ambos se llamen realmente “ascensores”.

No sólo por la velocidad del ascensor; también hay diferencia en los requisitos técnicos

Aunque la principal diferencia es su velocidad, no es la única, pues ambos tipos se rigen por normativas de fabricación e instalación diferentes y deben cumplir requisitos técnicos completamente distintos, siendo menos restrictivos para la instalación de un ascensor de velocidad reducida (menos de 0,15 m/s).

Un buen ejemplo de ello es el foso necesario con el que ha de contar un ascensor de velocidad reducida; este debe ser de entre 10 y 25 cm de profundidad -en función del fabricante-, mientras que el de los ascensores convencionales o con velocidad superior a 0,15 m/s debe ser de 1,2 m. Estas cotas, sin embargo, son orientativas, pues intervienen más factores.

La normativa mínima aplicable a los ascensores por debajo de 0,15 m/s es la directiva de máquinas, y para su puesta en marcha solo es necesario el marcado CE del fabricante.
La norma EN 81-70 nos da unas dimensiones mínimas de la cabina para el uso de sillas de ruedas y sus cargas.

En cambio, para los ascensores, la normativa actual es la EN 81-20 y la EN 81-50, cuyos requisitos de seguridad son más exigentes, con la obligatoriedad de disponer de puertas en cabina y todas las medidas de seguridad.

El mantenimiento del ascensor, otro elemento diferenciador

Otra de las principales diferencias entre un ascensor y un elevador de menos de 0,15 m/s es su programa de mantenimiento; en ambos casos es obligatorio tener un contrato de mantenimiento con una empresa debidamente autorizada, pero la periodicidad y, por tanto, el precio del mismo variará en función del tipo de ascensor.
En los ascensores de velocidad reducida se ha de efectuar como mínimo cada cuatro meses y, en los convencionales, la periodicidad del mismo suele ser mensual.
Aunque técnicamente ambos tipos de ascensores difieren considerablemente, en el apartado estético pueden llegar a ser muy similares, pues cuentan, en la práctica, con las mismas posibilidades de acabados y elementos extras disponibles.

Factores a tener en cuenta para decidir si instalar un ascensor o un elevador de 0,15 m/s

A continuación, enumeramos los diferentes factores que te ayudarán a elegir si debemos instalar un ascensor o un elevador de hasta 0,15 m/s:

  • Altura o recorrido que éste debe llevar a cabo.
  • Número de paradas.
  • Capacidad.
  • Tráfico estimado de personas; es decir, si es unifamiliar o pertenece a una comunidad.
  • Obra civil necesaria: hueco, foso y huida. Es considerado un aspecto clave por los profesionales del sector.
  • Velocidad.
  • Inspecciones y revisiones por parte del organismo de control correspondiente.
  • Consumo eléctrico.
  • Dimensiones de la cabina , para su uso o no con una silla de ruedas.

En FAIN entendemos que, en ocasiones, no resulta sencillo saber qué tipo de sistema debemos elegir, por lo que te asesoraremos siempre que lo necesites. Nuestra prioridad es tu tranquilidad y comodidad, ¡por ello trabajamos entregados a ti!

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