Reduce el ruido de tu ascensor

¿Sabes de dónde proviene? Te ayudamos a reducirlo.
El ruido de ascensor es uno de los principales focos de molestia —puntual o continuada— en edificios de viviendas, pues reduce la calidad de vida de los propios vecinos, privandolos de su derecho al descanso.

Reduce el ruido

Normalmente el ruido del ascensor viene de las máquinas reductoras, de la fricción de las guías, de puertas mal amortiguadas o de un mal aislamiento. Estos ruidos molestos del ascensor constituyen una problemática habitual (especialmente para los vecinos que colindan con el cuarto de máquinas) y sus soluciones reportan múltiples beneficios a toda la comunidad.

Además, de provocar molestias, el ruido de tu ascensor en una comunidad de vecinos puede ser indicativo de que alguno de los componentes bien por desgaste, o bien por problemas de instalación, esté a punto de romperse. Siendo así, estos ruidos, la antesala de una posible parada no deseada o de una avería de mayor envergadura.

La mejor forma de evitar (y, en su caso, prevenir) los ruidos de máquinas molestos del ascensor pasa por un buen mantenimiento, tanto preventivo como correctivo, a cargo de una empresa fiable y experimentada. En FAIN te asesoramos sin compromiso sobre las fórmulas más adecuadas para plantarles cara. ¡Tu calidad de vida es lo primero!

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Máquina gearless de imanes permanentes

Por mucho que pongamos bancada con silentblock (la amortiguación tradicional de la maquinaria del ascensor) es más que posible que nuestro equipo siga produciendo más ruido del deseado. Para evitar este problema lo ideal es cambiar el grupo tractor del equipo por una máquina gearless con variador de frecuencia.
Menos consumo y menos deterioro. El diseño compacto y de gran durabilidad de estos equipos les otorga un alto grado de eficiencia energética.
Además, son máquinas más eficientes por lo que de paso ¡reducirás el consumo!

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Variador de frecuencia

Variando la frecuencia de la corriente de alimentación conseguimos un viaje mas confortable, reduciendo vibraciones, ruido y optimizamos el consumo energético.

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Engrasadores automáticos

La falta de lubricación en las guías del ascensor puede producir un sonido muy desagradable y a la vez muy fácil de evitar si instalamos este sistema cuyo depósito recargable se encarga de lubricarlas constantemente.
Además: al mejorar reducir la fricción logramos optimizar el consumo y alargar la vida útil de las rozaderas.

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Puertas automáticas

Las puertas manuales y semiautomáticas son un problema para la accesibilidad, son responsables de la mayor parte de avisos de avería y en cuanto se desajustan o pierden amortiguación son una pesadilla para los vecinos que viven cerca de la puerta afectada cuyos golpes producirán más de un sobresalto.
Renueva tu equipo con la instalación de puertas automáticas y conseguirás: más silencio, mejor accesiblidad, más seguridad, un equipo operativo más tiempo.

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¿Por qué reducir el ruido de una maquina en el ascensor o en la comunidad de vecinos?

El ruido puede ser algo molesto, incluso dañino. Y, si bien la tolerancia al ruido es subjetiva, en ocasiones las comunidades de vecinos se ven obligadas a recurrir a la modernización de los ascensores para reducir el ruido de máquinas afectando al día a día y a la convivencia.


En el caso del ruido de un ascensor en una comunidad de vecinos o en un edificio, las normas de ruido vigentes actualmente no lo estaban por ejemplo en los años 50. Es normal que un vecino se queje ahora cuando el ascensor adyacente a su piso hace un ruido excesivo, especialmente al arrancar y parar. Es por eso que resulta imprescindible realizar una inspección para comprobar si excede los estándares de ruido permisibles.

Si los excede, se debe proceder inmediatamente a la modernización técnica del ascensor de acuerdo a la normativa, ya que el incumplimiento de la obligación puede estar sujeto a sanciones severas. Por tanto, para saber de dónde proviene un ruido, es necesario que un especialista analice cada caso individualmente con herramientas como un sonómetro que mida el nivel de ruido y la presión sonora en un determinado ambiente.


La tolerancia al ruido es individual, pero técnicamente se ha establecido cómo afecta su intensidad al cuerpo humano. Así, los sonidos por debajo de 35 dB son inofensivos para la salud, pero a este nivel pueden resultar irritantes.

El siguiente rango de sonidos es 35-75 dB. Permanecer en un ambiente de este tipo durante mucho tiempo tiene un impacto negativo en el cuerpo humano al afectar su sistema nervioso, lo que se manifiesta en una sensación de fatiga y provoca una disminución en la eficiencia del trabajo, dificulta el descanso y el sueño y provoca un estado de constante nerviosismo e irritación.

Los ruidos de más de 75 dB provocan los llamados trastornos orgánicos, es decir, interrumpen el buen funcionamiento del cuerpo, cambian su química. Se manifiesta en hipertensión arterial, dolores de cabeza, trastornos estomacales notorios (pueden conducir a la formación de úlceras gástricas), molestias que conducen a un aumento de la secreción de adrenalina.

Los niveles de ruido superiores a 85 dB impiden la inteligibilidad del habla incluso a una distancia de 50 cm. Cuando el ruido supera los 90 dB, no solo se debilita sino que también provoca pérdida de audición. Por encima de 120 dB, existe el riesgo de daños mecánicos en el oído. El umbral de dolor por ruido se fijó en 130 dB y más.

En el caso de un ruido molesto en el ascensor, lo habitual es que se encuentre entre los dos primeros rangos para ser considerado un problema, pero puede llegar a unos niveles menos soportables, por lo que resulta necesario protegernos del ruido.


En el exterior, las posibilidades de eliminar el ruido son limitadas. Es diferente con los edificios. La forma en que deben construirse para garantizar el confort acústico se establece en la normativa española para la protección contra el ruido y las vibraciones. Esta reglamentación no era igual hace años, de ahí que en la actualidad resulte más que necesario recurrir a la modernización de los ascensores antiguos.

Entre las recomendaciones principales, lo ideal es lo siguiente:

El edificio y los equipos relacionados deben diseñarse y construirse de tal manera que el nivel de ruido al que estarán expuestos los usuarios o las personas de su entorno no ponga en peligro su salud y les permita trabajar, descansar y dormir en condiciones satisfactorias.

Las habitaciones de los edificios de viviendas, residencias colectivas y edificios de servicios públicos deben protegerse contra el ruido del ascensor evitando penetración externa procedente de instalaciones y dispositivos que constituyen el equipamiento técnico del edificio y la reverberación.


De acuerdo con la directiva sobre ruido de la UE 2002/49/CE [1] y las normas y reglamentos sanitarios pertinentes, el nivel equivalente de sonido A que penetra en las viviendas desde todas las fuentes de ruido en total no debe superar el nivel de 40 dB(A) durante el día (600-2200), relacionado con las 8 horas más desfavorables y 30 dB(A) durante la noche (2200-600) relacionado con la media hora más desfavorable, mientras que en cocina y cuartos sanitarios: 45 dB(A) y 35 dB(A), respectivamente.