Ascensores / 26 enero 2021

¿Cómo influye el frío en tu ascensor?

Aunque se tratan de sistemas de la máxima fiabilidad que cuentan con una gran resistencia, no son una excepción: los ascensores también se ven afectados por el frío.  

Ha de tenerse en consideración que, aunque la cabina del ascensor se encuentre en el interior, en la mayoría de las instalaciones los elementos fundamentales se encuentran en las azoteas de los edificios, expuestos a grandes cambios de temperaturas e inclemencias climáticas.

¿Sabes de qué forma influye el fuerte temporal de invierno en tu elevador? ¿Qué tipos de averías puede provocar? ¿Es posible evitarlas? Si quieres despejar estas incógnitas, ¡te sugerimos leer este post hasta el final! 

¿Qué tipos de avería ocasiona el frío en el ascensor?

Una de las incidencias más comunes está relacionada con las piezas lubricadas del ascensor, tales como cerraduras, levas retráctiles, poleas de desvío, sistemas de freno o la central hidráulica de un ascensor hidráulico.

El frío provoca un proceso físico que convierte el aceite -o la grasa- en un cuerpo homogéneo, lo que provoca atascos por el endurecimiento de estos elementos.

Con el descenso en los termómetros, el lubricante se seca y crea fricción con las piezas en movimiento. Esto genera ruidos molestos e incluso vibraciones en cabinas que perjudican el confort del viaje.

Más allá de desagradables sonidos, se produce un importante desgaste de las rozaderas de cabina y sus acoplamientos, situación que puede traducirse en atrapamientos. Es fundamental prestar especial atención al engrase exhaustivo de las guías durante todo su recorrido.

En los ascensores con puertas semiautomáticas tiene lugar otro tipo de avería: con el frío, el aceite presente en el amortiguador hidráulico se densifica y no permite que las puertas cierren correctamente.

Esta situación desencadena avisos a los técnicos. La solución pasa por sustituir los amortiguadores en puertas o cambiar a puertas automáticas, aunque esto último suponga una mayor inversión y, en ocasiones, sea necesaria una obra auxiliar y más tiempo de ejecución.

El frío, culpable de los problemas de desnivel en el ascensor

Los problemas de desnivel derivados del frío se producen tanto en los ascensores hidráulicos como en los ascensores eléctricos de dos velocidades.

En el caso de los primeros, el aceite habilitado en la bomba incrementa su densidad cuando hay cambios bruscos de temperatura, lo que provoca botes y paradas

En los eléctricos, por su parte, el principal problema radica en los ferodos: con el frío, estos tienden a congelarse como sucede con las pastillas de freno o el motor, produciendo, aparte de desniveles, posibles atrapamientos en la zona superior del elevador y en la parte inferior del hueco. Este último aspecto se puede solventar acoplando un variador en las instalaciones.

Además, la frigidez afecta a las baterías de los equipos monofásicos, ocasionando averías de los sistemas de regeneración de energía de bajo voltaje -incidencia habitual en invierno-. 

Las baterías de luz de emergencia y telefonía también pueden verse mermadas por el frío, llegando al punto de ser obligada su sustitución. Para minimizar riesgos, es recomendable cubrir estas baterías con algún material aislante, pues los soportes actuales no las protegen eficazmente.

Cómo evitar averías provocadas por el frío

Como veremos a continuación, existen múltiples y variadas medidas de prevención para evitar que el frío provoque averías en el ascensor. 

Algunas han de ser aplicadas en los meses previos a los días más fríos del año; es el caso de las resistencias de caldeo que permiten mantener a una óptima temperatura la sala de máquinas o la lubricación de las cerraduras del elevador para esquivar el agarrotamiento.

La utilización de poleas con engrasadores y el empleo de valvulinas -alternativa efectiva, aunque menos económica- también nos ayudará a resguardar el ascensor de nuestra comunidad o vivienda de las inclemencias meteorológicas.

Los engrasadores automáticos instalados en los chasis, por otro lado, ayudan a mantener una lubricación constante y a proteger el equipo frente a las bajas temperaturas.

Si quieres saber más, ¡contacta con nosotros!

Esperamos haber resuelto todas tus dudas sobre los diferentes problemas que pueden generar las bajas temperaturas en el ascensor. 

No dudes en contactar con nuestros técnicos y/o comerciales para confirmar si tu elevador necesita algún tipo de adaptación para prevenir averías y paradas provocadas por el frío; tan rápido como sea posible, te facilitarán informe y presupuesto.

Llámanos al teléfono 914 093 101 o envíanos un correo electrónico a [email protected]. ¡Será un placer atenderte!