Ascensores / 1 julio 2021

Rafael Fernández, Director General: «El 2020 mostró el importante papel de nuestro oficio en la sociedad»

1. ¿Cómo vivió FAIN el estallido del Covid en marzo de 2020?

El teletrabajo era ya una realidad en FAIN y, gracias a ello, pudimos adaptarnos fácilmente a las medidas recomendadas por las autoridades sanitarias sin que nuestros clientes notaran nada Es más, ¡nos anticipamos! Empezamos a teletrabajar un día antes de que cerraran los colegios. Lo logramos gracias a nuestro Departamento de Sistemas, que adaptó portátiles y móviles en tiempo récord. Su labor no terminó ahí, pues siguieron prestando soporte técnico desde sus casas. Y lo mejor de todo: trasladaron el Centro de Atención al Cliente a los hogares de nuestros operadores en tan solo 4 días.

Todo aquello nos sirvió para demostrar —a nuestros clientes, pero también a nosotros mismos— que podemos dar el mejor servicio sin importar donde estemos. Nuestros grandes aliados son solo dos: de un lado, la tecnología; y de otro, un equipo humano implicado y comprometido.

2. ¿Toda la plantilla pudo teletrabajar?

No todos. El mantenimiento de ascensores fue declarado servicio esencial durante el confinamiento, así que hicimos un enorme esfuerzo por reunir EPIs para nuestros técnicos, que trabajaron a pie de calle desde el primer día para no dejar parados ni averiados ascensores y montacargas en fincas, hospitales ni supermercados. Nuestro foco en las semanas más duras estuvo puesto en los enfermos, nuestros mayores y las personas con movilidad reducida. ¡No podía ser de otra forma!

Para el personal de oficina, se implantó el teletrabajo al 100%. Nuestro equipo lo agradeció enormemente y, en especial, los papás y mamás, que pudieron conciliar su trabajo con sus responsabilidades familiares añadidas (recordemos que tenían a sus hijos pequeños en casa todo el día).

3. ¿Cómo fue posible tomar decisiones acertadas en la distancia?

Durante los primeros meses, cada día teníamos una videoconferencia de una sola hora en la que estábamos presentes el Consejo de Administración, el Equipo Directivo y el Presidente del Comité de Empresa, además de invitados de todos los Departamentos, que iban rotando cada día (responsables técnicos, comerciales, administrativos, personal de logística o del centro de atención al cliente, etc.)

Aquello fue un éxito rotundo, porque supuso involucrar al 100% de la plantilla en la resolución de todos los problemas que surgieron.

Además, desde el primer día establecimos las que serían nuestras prioridades:

  1. La salud de nuestra gente, tanto empleados como clientes y usuarios
  2. Los cobros
  3. Las ventas

Así las trasladamos a la plantilla, para que todos trabajasen con el foco puesto en estos tres aspectos primordiales.

4. Y, lo más importante: ¿Cómo llevaron los empleados aquella situación?

Lógicamente, cada uno lo llevó como pudo, ya que algunos vivieron la enfermedad más de cerca e incluso perdieron a familiares y seres queridos.

En el plano laboral, con la inseguridad provocada por la situación y el aluvión de cierres de empresas, despidos y ERTEs, en FAIN apostamos por la transparencia. Decidimos programar varias videoconferencias con toda la plantilla, para informar de la situación de la compañía y transmitir certidumbre.

Hoy puedo decir orgulloso que en FAIN evitamos los ERTEs, así como cualquier permiso retribuido recuperable. Este punto fue esencial para mantener la confianza y la motivación de nuestro equipo.

5. ¿La crisis sanitaria introdujo cambios en vuestros productos y/o servicios?

¡Por supuesto! Desde el primer momento nos pusimos manos a la obra para desarrollar todo un catálogo de soluciones anti-Covid, tales como:

  • Reprogramar la maniobra del ascensor para que no haga paradas intermedias y, así, asegurar que el usuario pueda viajar solo hasta su destino.
  • Desinfectar la cabina con productos químicos.
  • Desinfectar la cabina con luz ultravioleta, producto con certificado CE de conformidad europea.
  • Instalar un sistema de llamada gestual o llamar al ascensor a través del móvil, para evitar el contacto con los botones.
  • Sustituir las puertas manuales o semiautomáticas por otras automáticas, evitando así tocar tiradores.

6. Echando la vista atrás, ¿qué enseñanzas les ha dejado la pandemia?

Muchísimas. Pero, si tuviera que quedarme con cinco, diría:

  1. El valor del teletrabajo. Desde el Equipo Directivo constatamos que, estableciendo objetivos y midiendo resultados, trabajar desde casa puede ser igual de productivo que hacerlo en la oficina. En FAIN confiamos plenamente en nuestro equipo y no nos sentimos en la necesidad de hacer de ‘policías’. Todo lo contrario: pensamos que, si un empleado usa mal el teletrabajo, habrá perdido una oportunidad de oro para demostrar su profesionalidad.
  2. La importancia de la tecnología. Al tener tantas restricciones físicas, ¡hemos digitalizado hasta el último de nuestros procesos! En este sentido, por ejemplo, mejoramos nuestro Portal Web para clientes a fin de eliminar en la medida de lo posible las facturas en papel y dar acceso vía online a cualquier información relevante (partes de trabajo y de mantenimiento, facturas, Modelo 347, etc.) Y, por supuesto, digitalizamos la firma de los partes por parte de nuestros clientes, para evitar el contacto directo y, con él, los contagios.
  3. La unión dentro del equipo. Tanto las reuniones como las celebraciones se han llevado a cabo a través de videollamadas. Esto ha permitido que empleados de distintos Departamentos y Delegaciones se conocieran y estrecharan lazos.
  4. La comunicación y la transparencia por parte de la Dirección. Yo mismo me encargué de programar reuniones mensuales para informar sobre el estado de FAIN y los próximos pasos a seguir. Estos encuentros, sin duda, aumentaron la credibilidad de la empresa y la confianza del equipo en nosotros. Mientras otras compañías se sumaron a los rescates y ERTEs, en FAIN dimos un gran ejemplo tanto a nuestros empleados (priorizando su seguridad laboral) y a los clientes (garantizando la continuidad del servicio). Es más, diría que el 2020 sirvió para que nuestros trabajadores fueran aún más conscientes del papel de FAIN en la sociedad. En unos meses tan críticos, éramos nosotros quienes debíamos garantizar en todo momento la movilidad de las personas.
  5. La solidaridad. Desde que estalló la pandemia hubo mucha gente buena dispuesta a ayudar a los demás. En FAIN no podíamos ser menos, pues consideramos que tenemos un compromiso con la sociedad. De hecho, durante el confinamiento, cuando la escasez de mascarillas estaba a la orden del día, nos movilizamos para comprar, empaquetar y donar material de protección e higiene a diferentes hospitales y residencias de ancianos. Con esta acción logramos poner nuestro ‘granito de arena’ para hacer frente a las dificultades a las que se enfrentó el personal sanitario durante los meses más duros de la pandemia. Más adelante, cuando la emergencia sanitaria se transformó en económica, realizamos donaciones en dinero y en especie en colaboración con la Cruz Roja a Bancos de Alimentos de las diferentes ciudades en las que contamos con Delegación.

7. Por el contrario, ¿considera que la crisis sanitaria ha influido negativamente en el sector? ¿En qué sentido?

¡Por supuesto! El confinamiento, las restricciones a la hora de reunirse y el distanciamiento social dieron lugar a la suspensión de las Juntas de Propietarios en la mayoría de las fincas. Esto tuvo (y sigue teniendo) un impacto muy negativo, pues paraliza la actividad no sólo de nuestro sector, sino también de otros subsidiarios: componentistas, contratistas, albañiles, electricistas, etc.

En la actualidad, y a la vista del buen ritmo al que avanzan las vacunaciones, volver a celebrar Juntas debe ser una prioridad. Gracias a ellas se aprueban presupuestos, se inician actuaciones necesarias e incluso se reinician obras que llevan años paralizadas. Y esto, si nos paramos a pensar, asegura muchos puestos de trabajo de diferentes oficios.

El público ya ha vuelto tanto a los eventos deportivos como a los culturales (teatros, conciertos, etc.) Entonces, ¿por qué no vuelven las Juntas? Es más, la normativa permite celebrarlas no solo de forma presencial, sino también telemática. Esto quiere decir que es posible emitir votos y alcanzar acuerdos válidos sin salir de casa.

Todos los sectores nos hemos digitalizado y reinventado para no parar la economía. Creo que las Comunidades de vecinos (y, en primera instancia, los Administradores de Fincas) no pueden ser menos. ¡Es hora de arrimar el hombro entre todos!

8. Tras lo aprendido en 2020, ¿qué novedades diría que han venido para quedarse?

Para empezar, el uso de la oficina no volverá a ser como antes. El teletrabajo ha venido para quedarse, rotundamente. También las videoconferencias, que bien usadas aumentan la productividad, la eficacia y permiten una mejor organización del tiempo. Gracias a ellas, hemos logrado mantener el contacto físico entre Delegaciones, aunque con un importante ahorro en viajes.

También hemos incrementado la confianza en nuestro equipo y hemos aprendido a medir por objetivos y no tanto por ‘presencialismo’, donde nunca fuimos capaces de calificar el ‘absentismo laboral’.

De igual modo, la tecnología nos ha enseñado que ya no importa tanto desde dónde trabajes. Por eso, creo que de ahora en adelante muchos Departamento de Recursos Humanos no se limitarán a buscar perfiles locales. Y eso promete, ¿no creéis?