Ascensores / 14 marzo 2026
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El «ángel guardián» de tu trayecto: todo lo que no sabías sobre el limitador de velocidad

A menudo, cuando entramos en el ascensor de nuestra casa o de la oficina, pulsamos el botón y nos sumergimos en nuestros pensamientos, revisamos el móvil o simplemente esperamos a llegar a nuestro piso. En ese pequeño cubículo de metal que desafía la gravedad, la confianza es plena. Pero, ¿te has preguntado alguna vez qué pieza de ingeniería es la responsable última de que, pase lo que pase, el ascensor nunca baje más rápido de lo debido?

Hoy en el blog de FAIN, empresa líder en transporte vertical en plena expansión europea, abrimos las puertas del hueco del ascensor para presentarte el limitador de velocidad: el sistema que garantiza que tu viaje sea, ante todo, una zona de absoluta seguridad.

¿Qué es el limitador de velocidad? La anatomía de la seguridad

Aunque parezca un elemento moderno, el concepto del limitador es una joya de la mecánica clásica que ha evolucionado hacia la perfección digital. Básicamente, se trata de un dispositivo de control que vigila la velocidad de la cabina de forma constante e independiente al motor principal.

Se compone de tres elementos clave que trabajan en equipo:

  • La polea superior: situada normalmente en el cuarto de máquinas o en la parte alta del hueco. Es el «cerebro» mecánico que mide el giro.
  • El cable del limitador: un cable de acero específico que recorre todo el hueco del ascensor. Es importante destacar que no es el cable que tira del ascensor, sino uno auxiliar dedicado exclusivamente a la seguridad.
  • La polea de tensión: ubicada en el foso (la parte más baja), cuya función es mantener el cable siempre tenso para que la medición sea exacta al milímetro.

¿Cómo funciona? Un sistema de seguridad con actuación eléctrica y mecánica

El limitador de velocidad no espera a que exista un problema grave; actúa de forma preventiva mediante un sistema de seguridad que combina actuaciones eléctricas y mecánicas para garantizar la detención segura del ascensor.

1. Supervisión eléctrica de la velocidad

Si, por cualquier circunstancia —inercia, desajuste o fallo técnico— el ascensor comienza a superar su velocidad nominal (por ejemplo, alrededor de un 15 % por encima), el limitador detecta ese exceso de revoluciones.

En ese instante se abre un contacto eléctrico de seguridad que interrumpe la maniobra del ascensor y desconecta la alimentación del motor, provocando el cierre del freno y la detención controlada de la cabina.

Ascensor con cuarto de máquinas

2. Actuación mecánica y sistema de paracaídas

Además de esta supervisión eléctrica, el limitador está preparado para actuar mecánicamente en caso de que la velocidad alcance un umbral crítico (generalmente en torno a un 25 % por encima de la velocidad nominal).

En esa situación, la polea del limitador se bloquea mediante un mecanismo centrífugo formado por trinquetes o masas centrífugas. Al bloquearse la polea, el cable del limitador se detiene mientras la cabina continúa su movimiento, generando la tensión necesaria para accionar el sistema de paracaídas.

Este sistema despliega unas cuñas de acero de alta resistencia que se enclavan en las guías laterales —los raíles por los que se desplaza la cabina—, inmovilizando el ascensor y fijándolo firmemente a la estructura del edificio.

De este modo, el sistema de limitador de velocidad combina supervisión eléctrica y protección mecánica, garantizando que el ascensor pueda detenerse con seguridad incluso en situaciones extremas. Este dispositivo controla cualquier movimiento de la cabina superior a 2 centímetros, incluso cuando el ascensor está detenido con la puerta abierta, actuando si se supera ese umbral.

¿Por qué es vital el mantenimiento en FAIN?

Dos técnicos FAIN sonriendo

En nuestra trayectoria de expansión por España y Europa, en FAIN hemos aprendido que la tecnología solo es útil si se mantiene impecable. El limitador de velocidad es un elemento pasivo: puede estar años sin tener que actuar, pero el día que se le necesita, debe responder en milisegundos.

Por esa razón, nuestros técnicos realizan pruebas de «disparo» manuales y revisiones de limpieza profunda. Verificamos que el cable no tenga hilos rotos, que la polea del foso no tenga holguras y que los contactos eléctricos no estén sulfatados.

En los modelos más modernos que instalamos, incorporamos posicionadores absolutos que monitorizan la velocidad y permiten que el ascensor se detenga de forma controlada antes de que el limitador tenga que actuar mecánicamente.

Un viaje tranquilo empieza en los detalles

La próxima vez que subas a un ascensor FAIN, recuerda que bajo tus pies y sobre tu cabeza hay un sistema de poleas y cables velando por ti. El limitador de velocidad es el mejor ejemplo de cómo la ingeniería mecánica y eléctrica se dan la mano para que el transporte vertical sea el medio de transporte más seguro del mundo.En FAIN seguiremos innovando y creciendo, pero siempre con una máxima innegociable: tu seguridad es el motor que nos mueve.

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